The Patagonia Journal                                                                   Join The Patagonia Journal Fan Club on FaceBook

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

  Arroyo Verde y el Rio Traful 

   by John Bleh 

 

Estoy de visita en uno de los verdaderos santuarios de los destinos internacionales de pesca con mosca: la Patagonia Argentina. Muchos de nosotros recordamos las viejas historias de la revista Field & Stream describiendo a Joe Brooks o Ted Williams capturando truchas gigantes a la sombra de los Andes exóticos, observados de lejos por algún gaucho a caballo. En 1952, en esta zona se produjo el récord mundial, con una trucha marrón de 35 libras. Si tiene edad suficiente, usted también podría recordar la sensación que recorrió el mundo en 1991, cuando con 15 años, Ken Bohling Jr., ganó el concurso anual de pesca de la IGFA con una trucha de arroyo de 12 libras y 2 oz capturada en la Patagonia. Un suceso que puso otra vez a la Argentina en la imaginación de los pescadores de América del Norte, como un destino de ensueño. Lo cierto es que gran parte de esta pesca sigue siendo tan atractiva hoy como lo fue cuando los gringos hicieron su primer viaje hacia el sur, hace más de 50 años. Hay kilómetros de ríos que lo van a hacer sentir como si usted fuera uno de los primeros en lanzar una línea en sus aguas. Y es por eso que estoy aquí ahora, y es por eso que vengo a la Argentina desde hace más de una década.  

The Lakes region of Patagonia Argentina
En este viaje nos concentramos en varios de los ríos y lagos de la Patagonia Norte, en la zona conocida como el Lake District. Con majestuosos picos andinos que se ciernen sobre las aguas de un azul profundo del lago Nahuel Huapi, la región circundante trae a la memoria de los visitantes extranjeros la imagen de los Alpes Suizos. Hay un número de ríos famosos aquí para la pesca. Aunque en esta oportunidad nos hemos enfocado en un río muy rico en peces e historias: el Río Traful.   


Nuestro destino es Estancia Arroyo Verde, uno de los lodges de pesca más antiguo de la Patagonia, ubicada en la región del río Traful, al norte de Bariloche, en el parque nacional Nahuel Huapi, el más antiguo de Argentina. La hacienda comparte el río con la estancia o rancho propiedad de Ted Turner, en la costa sur. Cansados por el viaje durante la noche de los EE.UU., nos encontramos con una cálida recepción ofrecida por su propietaria, Marina Lariviere, cuya familia ha estado en el valle durante más de 70 años, que abrió su rancho a la pesca en 1987. Su personal ha preparado un asado al mediodía para nosotros. Se trata de un tradicional asado argentino: carne de cordero, cerdo, novillo y pollo, embutidos diversos como chorizo,  mollejas y verduras a la parrilla. Después de la frugal cena del avión, estamos más que listos para relajarnos, beber algo de vino y disfrutar de esta fiesta.  


Satisfechos luego del almuerzo, con el sol de verano golpeando fuerte, Autor John Bleh en el Rio Trafulse vuelve difícil elegir entre hacer una siesta y preparar los aparejos para una tarde de pesca. Yo me decido por un compromiso:  un rato de reposo y cierro los ojos para una breve recarga antes de la excursión de pesca.  Una hora después, los miembros del grupo empiezan a moverse y estamos listos para hacer nuestro primer intento en el Traful. Estoy acompañado en esta ocasión por los amigos John Hoagland, Mike Gibbons y Tom Carter, que provienen de Salt Lake City, y Ann Murray, extraordinaria pescadora de Memphis, Tennessee. El encanto sureño de Ann desaparece cuando se enfrenta con peces en plena tarea de alimentación y, con una precisión mortal, se transforma de pronto en una versión de águila pescadora de fondo.  Sin embargo, esta tarde  el río fluye alto y frío y se niega a revelar sus secretos. Somos capaces de engañar a unos cuantos de los peces más pequeños, pero los más grandes habitantes permanecen sin ser vistos.  A la noche, me quedo dormido soñando con una marrón como la que sostiene Ernest Schwiebert en la foto de la chimenea - una leviatán de 25 libras o más.  


Nuestros guías Arturo y Diego nos han preparado para el desafío del Traful. Arturo explica que el deshielo, por una temprana ola de calor, ha elevado el nivel del río. Trabajamos duro para colocar nuestras moscas en la zona de alimentación, pescando con líneas de hundimiento y los patrones de streamers con peso. Estas tácticas nos proporcionan unos pocos bonitos peces, pero es trabajo forzado.  Más tarde tenemos nuestra recompensa con un aumento de truchas que salen a la superficie, aunque de todas maneras me doy cuenta que la cosa no marcha. Tal vez el karma del día no es propicio porque el camión de Diego tampoco arranca; se le descargó la batería.  Sin embargo, cuando se pone el sol, hay nubes de Caddis apareciendo por arriba de las sauces, en la otra orilla:  mañana, tal vez, pienso. 

 Fly fishing on the Rio Traful in Patagonia
Debemos partir al mediodía para Río Manso Lodge en el sur, y sólo nos quedan unas horas libres para pescar en el Arroyo Verde. El día amanece caluroso y brillante, y temprano nos dirigimos al agua.  Ni un soplo de aire se mueve en el cielo de un azul increíble. Malhumorado, trabajo con un Wooly Bugger hasta darme cuenta de que los Caddis de anoche están regresando al agua en miles, quizá millones.  Cuando los peces se dan cuenta, los vemos de a uno, primero, y luego vemos a otros subiendo.  El grupo se extiende y comienza la captura de piezas casi de inmediato. Podemos ver docenas de peces alimentándose en fila, atrapando los bichos. Mike y yo nos tconcentramos en una fuerte arco iris alimentándose por delante de una gran roca. Después de algunas derivas, Mike la engancha, una hermosa hembra plateada de dos libras. Éxito al fin!  


Arturo nos está llamando de vuelta a los camiones. Es hora de irse. El Traful ha esperado hasta el último instante para darnos una idea de sus tesoros, y es por eso que estoy agradecido. Con los equipajes listos,  y fortificados después de un desayuno tardío con el café fuerte de Argentina, nos dirigimos al sur, pasando por Bariloche y el lago Nahuel Huapi. En el camino cruzamos el río Limay, un pesquero incomparable en otoño con truchas marrones de hasta 20 libras. He tenido éxito aquí y espero volver en el futuro. Es una forma difícil de pescar, y no para todos, pero las recompensas pueden ser grandes. Una vez que dejamos atrás la ciudad, el camino aparece  bordeado con el amarillo de la retama ardiente, el rojo cálido de arbustos de notro y los rosados y violetas del lupino. En el próximo viaje voy a pasar más tiempo explorando el Traful, en busca de una descendiente de aquella gigante marrón que obtuvo Ernest Schwiebert.

 

 

 
 

Receive an email notification when  new articles and product reviews are published.


        

         
               

HOME
Fly Rod Reviews
Orvis Helios Fly Rod Review
TFO Lefty Kreh Professional Series
Links to Shopping Sites
Preferred Equipment...................
Fly Reels
Additional Information.............................
What do you really need to Fly Fish in Patagonia?

           Espanol      Deutsch

        <